¡Cuando los padres tenían autoridad!
La hora de llegada era a las 11 de la noche. Ni un minuto más
ni un minuto menos y ellos iban por nosotros a la fiesta.
Prohibido dormir en casa de nadie.
Nos daban 5 pesos para gastar y no pedían cuentas.
Se sentaban a hacer tareas con nosotros y revisaban
cuidadosamente que no nos faltara nada de lo encargado.
El máximo castigo era encerrarnos una tarde en nuestra habitación
sin salir a jugar al patio por haber faltado al respeto a un hermano.
Obligados a pedir perdón por una falta.
La tele y video juegos no existían por lo que la convivencia
en familia era obligatoria.
Había una sola tele para toda la familia.
La ropa de los hermanos era rotada del mayor al menor y
siempre se aprovechaba todo.
La marca de ropa y juguetes nunca fueron importantes, usábamos
lo que nuestros padres podrían comprar y éramos felices estrenando.
Una mueca, mala palabra o levantamiento de voz eran
suficiente para merecer unas nalgadas.
Les comparto una breve reflexión de mi infancia para
aquellos papas que no saben qué hacer con sus adolecentes.
LA AUTORIDAD ESTA EN LOS ADULTOS,
NO EN HIJOS MANIPULADORES.
No hay comentarios:
Publicar un comentario