Conoceréis la verdad y la verdad os hará libresLuc 8:32
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre
Los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
El señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El señor es el baluarte de mi vida, ¿de quién me asustaré?
Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá, Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.
Felices son los que tienen conciencia de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto PERMANEZCA…
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; Y NO PERECERAN JAMAS, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y NADIE LAS PUEDE ARREBATAR DELA MANO DE MI PADRE
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
Jesús les dijo: Yo soy el camino, la verdad, y la vida. Nadie llega al Padre si no es por mí. Si me habéis conocido a mi, conocen también a mi Padre. Desde ahora, lo conocéis, ya lo habéis visto.
Por Jehová son ORDENADOS los pasos del hombre, y ÉL aprueba su camino. Cuando el hombre CAYERE, NO QUEDARÁ POSTRADO porque JEHOVÁ SOSTIENE SU MANO
¿Qué cosa podrá apartarnos del amor con que nos ama Cristo? ¿Las tribulaciones? ¿Las angustias? ¿La persecución? ¿El hambre? … De todo esto salimos victoriosos, gracias a aquel que nos ha amado
Que cada uno estime a los otros más que a sí mismo… Que reine la concordia entre ustedes. No sean, pues, altivos; más bien pónganse a nivel de los humildes.